Nacimiento

El volumen principal del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía data del siglo XVI y originariamente albergaba un hospital. El edificio es obra de los arquitectos José de Hermosilla y Francisco Sabatini. A lo largo del tiempo ha sufrido varias modificaciones y añadidos. Antonio Fernández Alba inició la restauración del edificio en el año 1980 aunque no fue hasta el año 1986 cuando se inauguró el Centro de Arte Reina Sofía. Posteriormente, en 1988, José Luis Íñigez de Onzoño y Antonio Vázquez de Castro añadieron, entre otras actuaciones, las tres identificativas torres de ascensores de vidrio y acero junto al arquitecto Ian Ritchie.

Finalmente, en el año 2001 el arquitecto Jean Nouvel construyó la construcción de un nuevo edificio de ampliación anexo a la sede principal, planteando un novedoso diálogo contemporáneo con el entorno. Para ello creó un espacio público –una plaza– y una nueva fachada suroeste compuesta por elementos metálicos en forma de placas y celosías de una llamativa combinación de color rojo y negro.

Desarrollo

Para el desarrollo de la colección SOFÍA se han tenido en cuenta las distintas volumetrías que conforman el complejo museístico. Por un lado, el edificio original del siglo XVI ha sido representado por una pieza rectangular de acabado nacarado blanco. Sobre ella se disponen dos esbeltos elementos verticales bañados en plata que simbolizan el movimiento de ascenso y descenso de dos de los ascensores situados en la fachada principal del edificio.

Las piezas de la colección se completan con un elemento de corte geométrico con dos perforaciones rectangulares que hace referencia a la cubierta del edificio de ampliación del Museo Nacional, la obra del arquitecto francés Jean Nouvel, la cual  ha sabido establecer un nuevo diálogo con el entorno urbano en el que se ubica el complejo museístico, uniendo la arquitectura neoclásica con la contemporánea, los sillares de piedra con los revestimientos metálicos, el color blanquecino y grisáceo del edificio original con el rojo de la ampliación.

PACKAGING

ARKIMISTA dispone de un innovador packaging compuesto por una caja piramidal de base triangular. En el interior, junto a la joya, se ubica un desplegable en papel formado por triángulos que contienen información del proceso de creación y diseño de la joya. Esta suerte de tríptico informativo ubicado en la caja describe breve y visualmente el proceso por el cual el edificio se ha transformado en la joya que acaba de adquirir el cliente.

Este packaging enriquece la experiencia del cliente al hacerlo partícipe del proceso de inspiración, creación y diseño de la joya y revelarle, a su vez, el origen conceptual y el proceso creativo de la pieza de ARKIMISTA que ha seleccionado.

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